El liberalismo y el proyecto mestizo. La Revolución mexicana (semana 12)

 

El liberalismo y el proyecto mestizo.



En líneas generales los liberales proponían:

        Incorporar derechos políticos y civiles en la Constitución, como el voto universal, la abolición de la esclavitud y la eliminación de los impuestos a indígenas.

       Separar el Estado y la Iglesia. Se nacionalizaron los bienes de la Iglesia y se fundaron

·         instituciones civiles modernas.

       Fomentar las exportaciones de los productos de la incipiente industria nacional.

       Invertir en infraestructura para desarrollar la economía.


el liberalismo no logró resolver la problemática social del negro, quien aún se encontraba bajo formas de explotación poses clavista como el concertaje. Más aun, las ideas ilustradas que iluminaron a
la emergente sociedad liberal que pregonaba la justicia,




 la participación y la
igualdad ciudadana no alcanzaron a los negros. Más bien, los discursos sociológicos positivistas y del racismo científico justificaron el nacimiento de un
pensamiento que legitimó la opresión y la explotación tanto de indígenas y
negros, 



seres que fueron calificados por corrientes de intelectuales liberales y
conservadores como salvajes y poco aptos para la civilización.



 Bajo este escenario, la participación de los descendientes de africanos en las gestas liberales
de finales de siglo XIX y comienzo del XX, significan un periodo interesante
del movimiento social afroecuatoriano.




 Período donde los mismos afroecuatorianos se movilizaron bajo la consigna de concretar su proyecto de libertad.





Hace 99 años el Ecuador vivió una de las guerras civiles más cruentas. Bajo el silencio de la noche del 24 de septiembre de 1913, ciento cincuenta 1 Cfr. DE LA TORRE, Carlos (2002), Afroquiteños, ciudadanía y racismo, Centro Andino de Acción Popular, Quito. 1 3 hombres, dirigidos por el coronel Carlos Concha, asaltaron con éxito el cuartel de la Policía de Esmeraldas. Se apoderaron de las armas, arremetieron contra el batallón Manabí. Hubo fuego cruzado. Los revoltosos blandían sus machetes bajo gritos y «!vivas al partido liberal!, ¡mueran los godos!, ¡viva el General Alfaro!». A la resistencia de los soldados del Gobierno, se unieron los empleados estatales y un refuerzo emergente del cañonero Cotopaxi que resguardaba la ciudad. Los alzados se repliegan. Vuelve la calma, pero por el momento. Esa noche, día de la Virgen de las Mercedes para los católicos y día de Obatalá, orixá mayor en el panteón yoruba de los afrodescendientes, se inauguraba la guerra civil más cruenta que el país experimentaría por más de tres años en el siglo XX. El episodio es conocido como la Revolución del Coronel Carlos Concha (1913-1916) quien se levantó en armas contra el régimen de la segunda presidencia del liberal Leonidas Plazas. Las versiones oficiales subrayan que la motivación del coronel fue la venganza por el asesinato, arrastre e incineración del general Eloy Alfaro, eje de la revolución liberal radical.

 La Revolución mexicana


El liberalismo y el proyecto mestizo.









 

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